Pequeñas Mentiras

Mi opinión sobre Pequeñas Mentiras Sin Importancia

Cuando terminó Pequeñas Mentiras Sin Importancia (Les Petits Mouchoirs) estaba sorprendido, nostálgico y reflexivo. Me ha sorprendido porque el final fue inesperado, me ha producido nostalgia porque me recuerda a mis días de juventud, y he estado reflexionando porque me estaba cuestionando la traducción del título de la película. Para ser semánticamente correcto, no creo que la película vaya de mentiras, sino más bien de secretos, y específicamente de los que guardamos de nuestros amigos y familiares.

Pequeñas Mentiras Sin Importancia es una película francesa del 2010 que fue lanzada internacionalmente en 2011. La película fue dirigida por Guillaume Canet, y cuenta con un reparto que incluye a Marion Cotillard (La Vie en Rose, Origen) y François Cluzet.

Mi opinión sobre Pequeñas Mentiras Sin Importancia

La película empieza con Ludo, interpretado por Jean Dujardin (The Artist), en una discoteca, claramente disfrutando de la escena. Coquetea y flirtea lascivamente con todas las mujeres que pasan. Después de que su amigo le presenta a su novia (por primera vez), la besa apasionadamente delante de su amigo.

Una vez que se establece el personaje, al recorrer las calles de París, es atropellado por un camión y, sorprendentemente, aterriza en el hospital, vivo. Digo sorprendentemente porque el impacto fue tan contundente que realmente pensé que se había matado.

Su círculo más cercano de amigos vienen a visitarlo al hospital, y es aquí donde se encuentran la amante de Ludo, Marie y todos sus amigos. Después de visitar a Ludo en la unidad de cuidados intensivos del hospital, se revela que todo el grupo iba a empezar sus vacaciones anuales a Burdeos. Sin embargo, los amigos discuten si es apropiado dejarlo solo en el hospital.

El consenso general es que no pueden hacer nada por él, ya que está confinado en la unidad de cuidados intensivos y él no puede reconocer a ninguno de ellos, y por lo tanto, deciden irse de vacaciones, eso sí, durante menos tiempo.

A partir de ahí, saldrán a la luz las pequeñas mentiras (o secretos) que todos nos contamos unos a otros.

El gran benefactor de la película es Max, interpretado por François Cluzet, quien, desde el principio, es un hombre hecho a sí mismo, millonario, que reúne a todos sus amigos en la casa de la playa cuando comienzan las vacaciones. El proporciona alojamiento y trasporte a todos mientras están allí. Es un fanático del control, pero es encauzado por su mujer.

Por otra parte, está Marie (Marion Cotillard), una chica vividora, independiente, que no duda en acostarse con cualquiera.